DESCUBRE TU POTENCIAL Y BRILLA COMO UN DIAMANTE

¿Acaso vives como una piedra común y corriente cuando en realidad eres un diamante?

Puede que seas aún un diamante en bruto, el cual debe ser trabajado para que su potencialidad brille y pueda ser contemplada y disfrutada por los demás.

Todos nacemos con regalos: nuestros talentos, son naturales y definen nuestro potencial interior. Cuando desarrollamos nuestros talentos, ellos se transforman en magníficas fortalezas. Si estás leyendo este artículo es porque has tenido la gran fortuna de educarte, has aprendido a leer y a comprender lo que lees, tienes un celular, una computadora u otro producto tecnológico que te permite conectarte a internet. De seguro que entonces vives en una casa, tienes una confortable cama y una ducha caliente en las mañanas para despabilarte. No te faltan alimentos ni vestidos.

 

¿Has pensado lo afortunado o afortunada que eres? Estás dentro de un porcentaje de personas afortunadas en el mundo. Ocurre que aprendemos a enfocarnos en las carencias, en lo que nos falta en vez de estar agradecidos con lo que nos ha tocado. Y tus talentos también son parte de ese regalo llamado fortuna o por llamarle de la manera más corriente: suerte.

Desde pequeños aprendemos a enfocarnos en nuestras debilidades y para que comprendas a qué me refiero recuerda qué te ocurría cuando eras muy pequeño y llegaba el día en que entregaban a tus padres el boletín de calificaciones en el colegio. ¿En qué hacían hincapié tus padres? ¿En tus mejores notas (habilidades) o en las bajas (debilidades)? Pues sí que recuerdas las penitencias y prohibiciones o castigos a los que te sometían por ello…

Ahhh debes estar diciendo: mi mamá nunca quiso mandarme a estudiar tal o cual cosa porque decía que no era importante. Creo que casi a todos nos ha ocurrido más o menos lo mismo, exceptuando que hayas tenido la GRAN FORTUNA de tener padres que te facilitaron todo lo que te gustaba y querías aprender y hacer.

Para desarrollar tu talento natural o regalo simplemente deberás esforzarte en cultivarlo y sacarlo a la luz como un diamante en bruto, ¿recuerdas?

 Ahora bien ¿cómo te das cuenta de cuáles son tus talentos? Simplemente detente y determina qué actividades te dan: satisfacción, pasión y felicidad. Al hacerlas pierdes noción del tiempo, se te pasan las horas volando. Eso es pasión. Es un ingrediente mágico.

Una vez identificado tu mejor talento será conveniente que te pongas a estudiar, a capacitarte para que el diamante que portas brille luego de tu preparación y entrenamiento. Es muy recomendable que busques un mentor, una persona que te inspire, alguien que ya logró lo que tu anhelas, esto te puede facilitar el camino. No obstante, si te focalizas y practicas hasta el hartazgo, ¿hasta cuándo? HASTA QUE LO LOGRES, sin detenerte, empecinado, persistente, comprometido con tu sueño. Recuerda que “la práctica hace al maestro”. Así lograrás tu brillo o éxito personal en aquel talento que te fue regalado.

Pero podrías pensar…Y si no hago nada de todo esto…Pues tú decides si te esfuerzas y creces en lo que amas y te apasiona, o simplemente te conformas con desarrollarte en lo que no te gusta, por falta de voluntad o porque no tienes ganas o por ignorancia de todo lo que te expresé.

¿Cuál será la recompensa si desarrollas tu talento? SER TU MEJOR VERSIÓN. Que ante la pregunta: ¿quién es el mejor en determinada cuestión? Ese seas TÚ.

Alcanzar la plenitud en la realidad que se vive se llama realización. Y para ello sólo se necesita decisión, determinación y amar lo que se hace. Esto también es llamado vivir con propósito.

¡Inicia ya! La vida pasa demasiado rápido para desperdiciarla.

Bendiciones.

Coach Analía G. Herrlein